Cede el 40 por ciento de su herencia al Proyecto Artigas, un modelo de producción agraria sostenible, libre de agrotóxicos y explotación. 

“Hoy, luego de once años de investigación, denuncia e impunidad, creo que es necesario contar mi historia. Una historia que está atravesada por los crímenes cometidos por mis hermanos, contra mí, pero también contra muchas otras personas víctimas del poder e incluso, contra el Estado”.

“Desde siempre soy testigo del manejo fraudulento, que me avergüenza: el total desprecio por los demás, sobre todo por las personas humildes trabajadoras y las mujeres. Mi familia ha cometido actos aberrantes contra la integridad física no solamente de las mujeres que trabajaban en mi casa sino también contra la de sus vínculos personales”, expresa Dolores.