Pidió la vuelta de las clases presenciales, cuestionó que la cuarentena y defendió a Soledad Acuña.

“¿Qué señal misteriosa espera para abrir las escuelas este gobierno de clausuras?, no hay razón para seguir esperando” reclamó el ex mandatario.

“El Gobierno Nacional todavía se niega a permitir la reapertura”. Señaló que el “único argumento es el riesgo sanitario, a pesar de la evidencia científica y las recomendaciones internacionales en contra”. Cuestionó que mantengan “encerrados a los chicos” y les prohíban “acceder a derechos fundamentales como la educación y la convivencia con otros de su edad”.

“Estos ocho meses sin clases dañaron el bienestar emocional de los chicos”. Afirmó que “el 44% de los adolescentes argentinos dijo en abril que sentían ansiedad, depresión o miedo, según un estudio de Unicef”. Señaló que la tercera es que “cada día sin clases presenciales aumentan la desigualdad y el riesgo de abandono escolar, sobre todo en los estudiantes más vulnerables”.

El fundador del PRO sostuvo que con las escuelas abiertas como punto de partida se deberían “construir los acuerdos que necesitamos para mejorar la calidad de la educación argentina”. Pidió “debatir sobre estos temas, como hace con valentía Soledad Acuña, la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires”.

La verdad que mas caradura no se consigue.