El comercio que robó está a apenas ocho cuadras de la dependencia en la que trabaja.

Un efectivo de la Policía de la Ciudad vestido de civil fue detenido luego de haber asaltado con su arma reglamentaria un kiosco, ubicado a ocho cuadras de la comisaría en la que presta servicio. Aunque cueste creerlo el poli ladrón salía apenas hacía minutos de la comisaría donde trabajaba.

Los efectivos detuvieron al sospechoso cuando estaba en la entrada de un domicilio de la calle Mendoza 4500, a apenas 5 cuadras del kiosco.

Se trataba de un agente de la Policía de la Ciudad que prestaba servicio en la Comisaría Vecinal 12 V, ubicada a unas 8 cuadras del negocio asaltado, y que momentos antes había salido de servicio.