
La tensión entre el Gobierno de Córdoba y los docentes volvió a escalar fuerte en las últimas horas. Luego de una asamblea de delegados de Capital, cientos de trabajadores de la educación se movilizaron por las calles céntricas para presentar miles de firmas reclamando la restitución de las licencias gremiales, un tema que viene generando enorme malestar dentro del sector docente y sindical.
La protesta estuvo encabezada por delegados y referentes gremiales que denunciaron un “avance contra la organización sindical” y apuntaron directamente contra las políticas impulsadas por el gobierno de Martín Llaryora. Durante la movilización, los docentes caminaron por el centro cordobés con banderas, bombos y carteles exigiendo que se restituyan los permisos gremiales que, según denuncian, fueron recortados y limitados en los últimos meses.
Desde distintos sectores educativos sostienen que las licencias gremiales son fundamentales para garantizar la representación sindical dentro de las escuelas, ya que permiten que delegados puedan recorrer instituciones, asistir conflictos laborales y organizar reclamos sin sufrir descuentos ni sanciones. El tema se transformó en uno de los principales focos de conflicto entre la Provincia y los trabajadores de la educación, en medio de un año marcado por paros, marchas y reclamos salariales.
La movilización se dio además en un contexto de fuerte tensión entre UEPC y el Ejecutivo provincial por las negociaciones salariales y las condiciones laborales docentes. Durante los últimos meses, miles de educadores participaron de distintas medidas de fuerza y masivas marchas por el centro de Córdoba reclamando mejoras salariales, cláusulas de actualización por inflación y mayor financiamiento educativo.
En las calles, el clima fue de bronca pero también de fuerte organización. Los manifestantes aseguraron que la presentación de firmas representa “la voz de miles de docentes” que consideran que el Gobierno busca debilitar la actividad gremial en las escuelas. Algunos sectores incluso hablaron de una “persecución sindical encubierta” y advirtieron que podrían profundizarse las medidas de protesta si no hay respuestas concretas en los próximos días.
La imagen de columnas docentes copando nuevamente el centro cordobés volvió a mostrar el nivel de conflicto que atraviesa actualmente el sistema educativo provincial. Mientras el Gobierno intenta bajar el tono de la disputa, desde las bases docentes aseguran que el malestar sigue creciendo y que la pelea por las licencias gremiales recién empieza.